Naomi Aguilar
CMO Liberet Entrepreneur & Designer

Cómo empezar una dieta sin morir en el intento

Oct 15, 2021 | Alimentos, Bienestar, salud, Uncategorized

 

Para conseguir un estilo de vida saludable, es necesario tener en cuenta la salud de modo integral, ya que así se gozará de una existencia más plena.

 

Cuando queremos cambiar nuestro estilo de vida y llega el momento de empezar una dieta, siempre comenzamos con las mejores intenciones. 

Desafortunadamente, muchos de nosotros desistimos antes de lo que nos gustaría ya sea porque los cambios en tu dieta son poco realistas o no nos sentimos muy motivados con el cambio.

 

 

Si planeas hacer un cambio, establecer objetivos realistas debe ser el objetivo número uno

 

Si planeas hacer un cambio, establecer objetivos realistas debe ser el objetivo número uno. ¿Quieres saber cómo? Sigue leyendo.

 

7 consejos simples para no abandonar tu dieta y cambiar a un estilo de vida más saludable.

 

 

1. No cambies todo al mismo tiempo.

 

El error más común es querer cambiar nuestro día a día completo y drásticamente cuando lo acertado es hacerlo progresivamente, con pequeñas variaciones cada poco.

 

Esto te ayudará porque primeramente reducirás la presión a la que nos sometemos cuando empezamos una dieta (alimentos nuevos, esquivar las tentaciones, ansiosos por ver los resultados rápidamente, etc.) y, segundo, porque así podrás ver con más claridad en qué debes incidir y cómo mejorar tu proceso de cambio.

2. Identifica tus debilidades

 

No sientas que tienes que seguir un formato exacto. Si tu mayor obstáculo se presenta en la comida del mediodía, céntrate en ello e intenta abordar la dificultad que te supone.

Intenta identificar el motivo por el que te resulta tan difícil, ¿Es una cuestión de tiempo? ¿No te apañas en la cocina o te da pereza preparar la comida? Recuerda que una debilidad puede convertirse en una fortaleza con el tiempo.

 

 

 

3. Pórtate bien el 80% del tiempo

 

Todas las dietas saludables deben ir acompañadas con un grado de flexibilidad, por lo que no te castigues si comes algo que no deberías una y otra vez. La clave aquí es comer bien el 80% del tiempo, el 20% restante concédete la libertad de disfrutar y comer un antojo.

 

Considera ese 20% como recompensa o premio por tus esfuerzos en el gimnasio y seguir la dieta el resto del tiempo. ¡Verás lo satisfactorio que es!.

4. Evitar las grasas saturadas

 

Los embutidos en general, la comida rápida, los lácteos enteros y sus derivados son alimentos que contienen grasas saturadas en gran cantidad.

 

Las grasas saturadas son el factor de la dieta que más aumenta el colesterol en sangre, por lo que este tipo de alimentos deben evitarse o tomarlos de forma excepcional.

 

 

 

 

5. Comer más frutas, verduras y hortalizas

 

Los nutrientes, vitaminas y antioxidantes presentes en las frutas y verduras, sobre todo crudas, ayudan a protegernos frente a numerosas enfermedades. Además contienen muy pocas calorías y al ser productos vegetales carecen de colesterol.

Introducir la ensalada como principal guarnición para las comidas, meter una pieza de fruta en el almuerzo y en los postres, son algunas medidas que podemos adoptar para conseguir llegar a las 5 raciones recomendadas de fruta y verdura al día.

 

Puedes optar también por una dieta basada en plantas  si deseas experimentar algo diferente.

 

6. Consumir carne de ave y pescado

 

Si comes proteína animal, procura consumir mayor proporción de carnes de aves, conejo y pescado, ya que estos alimentos poseen un menor contenido en grasas saturadas y colesterol si los comparamos con las carnes rojas y los embutidos.

 

Además, el pescado es rico en ácidos grasos omega-3, que favorecen el desarrollo cerebral del niño y disminuyen en la edad adulta el riesgo de enfermedad cardiovascular.

 

 

 

7. Comer más cereales integrales y legumbres

 

Los cereales integrales contienen más fibra que los refinados y además aportan mayor cantidad de vitaminas y minerales. Las legumbres también son muy ricas en vitaminas y minerales, hidratos de carbono complejos y fibra.

 

Además si combinamos cereales (pan, arroz, pasta…) con legumbres (garbanzos, lentejas, judías, guisantes…) obtendremos proteínas de excelente valor biológico.

 

La clave es ser consciente de que los pequeños y constantes cambios, harán que veas los resultados progresivamente.

 

Prueba todos estos consejos y ya nos dirás si funcionan. Si quieres llevar un estilo de vida más saludable, te recomendamos leer esto: 

 

 

 

Autora: Patricia Nava

Intern Customer Success

Más de nuestro Blog: